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ITALIA. Abril 2008. Campania–Capri–Ischia–Pompeya–Vesubio–Costa Amalfitana–Roma Imprimir E-Mail

SABADO 26 DE ABRIL. VITORIA – NAPOLES – ISCHIA

Afortunadamente este año salimos de Foronda. A las 6 de la mañana –siempre toca madrugar- tomamos un autobús para ir al aeropuerto. A las 7:40 volamos a Madrid y desde allí a Nápoles, donde llegamos a las 12:35. Francesca, la guía, nos recogió en el aeropuerto y nos llevó a comer en un restaurante del centro de Nápoles. Primer contacto con la pasta: gnoqquis. Después un rápido y excelente café y a realizar una visita panorámica de la ciudad: la Catedral, El Puerto de Mergellina, el Barrio Marinero de Santa Lucia, El Castel dell Ovo, el Centro Histórico con la Plaza del Presbiterio, el Palacio Real, la Basílica de San Francisco de Paola, la Galería Humberto y el imponente Maschio Angioino. Hacia las 5,00 tomamos el ferry con destino a Ischia. En teoría un viaje como de una hora... que se transformó en más de dos... algo pasaba con los motores y el piloto no podía maniobrar bien, así es que perdimos bastante tiempo intentando atracar... además de darles un pequeño toque a otros barcos que estaban en el embarcadero.

Llegados Ischia... al hotel... reparto de llaves... ducha... cambio de zapatos y a recorrer por nuestra cuenta la isla, por lo menos hasta encontrar dos cosas: restaurante para la cena y bar de copas.

DOMINGO 27 DE ABRIL. ISCHIA

Ayer fue un día largo, así que hoy no toca madrugar. Un desayuno tranquilo y comenzamos una bonita visita panorámica por la isla. Una isla preciosa, con unas carreteras y un tráfico endiablado. No se puede explicar, hay que verlo y vivirlo. El foráneo al que se le haya ocurrido la “brillante” idea de alquilar un coche para recorrer la isla a su aire puede morir de infarto o directamente lanzarse por un barranco. El control de los autóctonos es increíble.

Ischia es llamada la Isla Verde por su vegetación, además de ser la más antigua de las Fundaciones griegas de la región de Campania. Es la isla más grande del archipiélago partenopeo y está divida en seis ayuntamientos: Ischia, Casamicciola Terme, Lacco Ameno, Forio, Serrara Fontana e Barano. En la isla, de origen volcánico, predominan las colinas, playas de arena y ensenadas.

Tras el almuerzo... pasta, por supuesto, finalizamos la visita panorámica subiendo al Castillo de los Aragoneses. Hacía un día estupendo y el recorrido, los rincones, las vistas, etc. eran preciosos. Yo por la tarde fui a Misa a una capilla dedicada al Buen Pastor cercana al Hotel. Me sorprendió y alegró ver en esa perdida capilla de esa perdida isla un cuadro de San Josemaria. Se ve que la devoción al Fundador de la Obra llega a los sitios más recónditos.

Por la noche, otro paseo y a cenar pescado a Casa Alberto: bien, pero no barato...

LUNES 28 DE ABRIL. ISCHIA / HERCULANO / POMPEYA / SORRENTO

Día de San Prudencio, uno de los días grandes del viaje. Tras el desayuno fuimos al muelle, donde tomamos el ferry a Nápoles, esta vez los motores funcionaban bien. Allí nos estaba esperando nuestro autocar y Francesca, con quien salimos hacia Herculano “la hija de un dios menor”. En la ciudad del héroe de los doce trabajos, se dice que están las casas mas bellas del mundo antiguo. Afortunadamente llegamos pronto y además de hacer una temperatura estupenda, no había demasiada gente.

Continuando, y tras un estupendo almuerzo -¿pasta?... sí ¡pasta!- llegamos “a la joya de la corona”: Pompeya, uno de los conjuntos arqueológicos más importantes del mundo. Sus calles y edificios quedaron increíblemente conservados gracias a la lava y recorriéndolos se goza de la experiencia única de poder admirar cómo era la vida cotidiana de la época romana. Sinceramente hemos de confesar que la visita de Pompeya ha pesado mucho en la elección de este destino.

Tras tres o cuatro horas en Pompeya, seguimos hacia Sorrento, donde un bonito hotel nos esperaba, muy céntrico y con un personal muy amable. Tras el reparto de habitaciones, y mientras la gente descansaba un poco me fui a Misa a San Antonio. No sé que celebraban, pero la Iglesia estaba a rebosar. Después, tiempo libre para dar una vuelta, tomar algo, cenar etc. Sorrento me sorprendió muy positivamente: el centro histórico es muy bonito. Aconsejados por el personal del hotel, fuimos a un restaurante donde cenamos muy bien y barato... aunque excesivamente.

MARTES 29 DE ABRIL. SORRENTO: EXCURSION A CAPRI / ANACAPRI

Estar en el Golfo de Nápoles y no ir a ver Capri debe de ser como estar en Paris y no ver la Torre Eiffel. Así que tras el desayuno nos dirigimos hacia el puerto, donde tomamos el ferry que nos llevó a la bellísima isla de Capri, prodigio de la naturaleza mediterránea, con altas puntas rocosas, cómo los sugestivos “ Farellones “ ó cavernas mágicas cómo la célebre “ Gruta Azzurra “ en la que la luz da al agua un brillante color azul, sin olvidarnos de sus hermosos pueblos cómo Anacapri, a la que subimos en pequeños minibuses y realizaremos la vuelta por la isla.

Hacia las 16,00 regresamos al puerto, donde tomamos el ferry y nos encaminamos de vuelta a Sorrento. Misa por la tarde en San Francesco, cena y a descansar.

MIÉRCOLES 30 DE ABRIL. SORRENTO: PAESTUM – COSTA AMALFITANA

Hoy excursión: tras el desayuno salimos hacia Paestum, recorriendo la costa Amalfitana, con grandes panorámicas sobre las aguas esmeraldas de la zona: Amalfi, Cetara, Maiori, Minori, Ravello y Vertí sul Mare. Hicimos un par de paradas en unos pueblecitos preciosos: Positano y Amalfi. La carretera como en Ischia: endiablada, con curvas y más curvas, superestrecha y con un cortado espectacular sobre un mar azul turquesa.

Al finalizar la Costa Amalfitana llegó la “anécdota” del Viaje Colegial 2008: de pronto los que iban en la parte delantera del autobús ven con sorpresa cómo nos adelanta una enorme rueda, que un ciclista que viene de frente tuvo que esquivar... un momento después el autobús se inclina, el conductor lo controla con pericia y lo detiene unos 100 metros más adelante: habíamos perdido las dos ruedas de la parte trasera derecha y el bus había recorrido esos cien metros apoyado en la carrocería. Nadie perdió la compostura, todo el mundo muy sereno... pero pensando: ¿y si hubiese pasado esto en la Costa Amalfitana? También es cierto que el avión se podría haber estrellado, o el ferry hundido, o podría haber tenido lugar un terremoto... pero nada de eso había pasado, todos estábamos perfectamente, y en 30 minutos continuábamos la excursión el otro autobús.

Almorzamos –muy bien, por cierto: una lasaña estupenda- en Paestum, con vistas a los templos. Paestum fue fundada 600 años antes de Cristo por los griegos de Sybaris, una importante ciudad griega de Calabria. Llamaron a la ciudad Poseidonia, en honor del dios griego del mar, Poseidón. Hace un carro de años (273 años antes de Cristo), fue tomada por los romanos, que le dieron el nombre de Paestum.

JUEVES 1 DE MAYO. SORRENTO - VESUBIO - ROMA

El 1 de mayo es un día especial en toda Europa. Desde Sorrento, tras la Misa y el desayuno salimos hacia las laderas del volcán Vesubio, causante de la destrucción de esta zona, pero también gracias al que hoy podemos ver unas ciudades en las que casi espera uno cruzarse con un patricio romano. Tras una agradable subida de unos 20 minutos andando –la climatología continuaba siendo estupenda- llegamos a cráter con uns vistas magníficas de todo el Golfo de Nápoles. En la cumbre había un chiringuito, en el que entre otras cosas vendían un vino que fue denominado por alguno como “Viña arcada del 98”.

Tras el descenso, almuerzo en las faldas den volcán y continuación del viaje hacia Roma, con la consabida entrega de llaves, organización, etc. y rápida salida a patear la Ciudad Eterna. El hotel estaba muy bien situado, así es que podemos ver la Fontana di Trevi al atardecer, etc. Cenamos en un sitio muy peculiar: el restaurante Eau Vive, gestionado por unas monjas que te reparte un folleto a mitad de la cena y te invitan a cantar con ellas una canción ene honor de la Virgen. La cena muy bien y después a tomar un capuccino en la Piazza Navona.

VIERNES 2 DE MAYO. ROMA

Todas las tartas necesitan una guinda, o quien dice una guinda puedes ponerle un adorno, pero hay que ponerle algo para terminar las cosas como Dios manda. Pues bien, en nuestro caso la guinda del viaje fue Roma.

La Misa la tenía a dos minutos del hotel -¡ventajas de estar en Roma!-, así que después de desayunar hicimos una visita panorámica de la ciudad de 3 horas: Lungotevere, Isla Tiberina, Termas de Caracalla, San Juan de Letrán, Santa Maria la Mayor, Termas de Diocleciano, Plaza de la República, Via Nazionale, Viminale, Vía Cavour, Plaza Venecia, Avenida de los Foros Imperiales, Coliseo, Vía del Triunfo, Aventino, Circo Massimo, Templo de Hércules, Sinagoga, Puente Sixto, Castillo Sant’Angelo y Vía della Conziliazione. Con una guía –excelente, por cierto- y tras 45 minutos de cola, conseguimos entrar en la Basílica de San Pedro. Luego, cada uno a su aire, disfrutando de la ciudad con un día totalmente soleado. Por la noche fuimos todo el grupo a cenar.

SABADO 3 DE MAYO. ROMA - BILBAO - VITORIA

Y como todo lo que tiene un principio, también tiene su fin. Desayunamos, e incluso tuvimos la mañana libre para poder ver aquello que no habíamos visto, hacer unas compras y tomar la última birra. A las 16,30 salimos con destino a Madrid, de allí a Bilbao y en bus, a Vitoria. Misión cumplida y una alta puntuación para el viaje.

 
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