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Inmigración y Responsabilidad Social Corporativa Imprimir E-Mail

Hace unos meses participé en una Mesa Redonda organizada por CEAR-Euskadi (Comisión Española de Ayuda al Refugiado) sobre la Inmigración. En ese conexto, Rosabel Argote preparó la entrevista que recojo a continuación. No soy ningún experto, simplemente a alguien puede servirle para reflexionar o para avanzar en esas ideas que se esbozan.


Enrique García, director del

Colegio de Ingenieros Industriales de Álava,

propone que  los protocolos y procedimientos que las empresas utilizan para gestionar la calidad, el medioambiente y la seguridad laboral sean trasladados a la gestión de la diversidad cultural

Inmigración e ISO 9000:

Crónica de otro enlace anunciado entre ética y calidad

 Por Rosabel Argote

El respeto al medioambiente, la seguridad en el trabajo y la calidad en los procesos productivos son tres asignaturas que las empresas vascas ya están aprendiendo e integrando en sus políticas de gestión.  Los estándares aceptados en la Unión Europea han obligado a las empresas a conocer la legislación internacional y renovar sus modelos empresariales añadiendo Sistemas de Gestión de la Calidad, de Gestión Medioambiental y de Gestión de Prevención de Riesgos Laborales. 

A estos tres ámbitos de acción se les ha unido en los últimos años una cuarta asignatura: la gestión de los recursos humanos culturalmente diversos.  El incremento de los movimientos migratorios en Europa y la llegada de la inmigración a las empresas ha hecho que los modelos de organización empresarial busquen un cuarto protocolo en el que apoyar su todavía torpe gestión de la diversidad cultural en el trabajo.  Urge, por tanto, diseñar un sistema que gestione la inmigración y que las empresas puedan aplicar y acreditar.  Ante esta urgencia, profesionales como Enrique García Ruiz de Galarreta proponen algunos puntos de partida para su diseño.

 Responsabilidad Social de las empresas (RSC) con la inmigración

 Efectivamente a fecha de hoy son ya muchas las empresas vascas acreditadas por ser socialmente responsables con el medioambiente.  Asimismo muchas compañías han incorporado protocolos y procedimientos de gestión de calidad y de gestión de prevención de riesgos laborales, lo que les ha servido para obtener la acreditación y certificados pertinentes.   Pero, ¿cómo gestionar, acreditar o auditar la diversidad cultural en una empresa que busca ser socialmente responsable con la inmigración?  Ante esta cuestión Enrique García, director gerente del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Álava, propone que la gestión de la diversidad cultural se realice utilizando los mismos protocolos y procedimientos que las empresas ya usan para gestionar la calidad, el medioambiente y la seguridad laboral, como la UNE-EN-ISO 9000.

 Ruiz de Galarreta, desde el COIAA, conoce de primera mano el gran esfuerzo que muchas empresas vascas han tenido que hacer para aprender estos protocolos y procedimientos.  Han tenido que invertir dinero y mucho tiempo en estudiar las normas y guías de gestión y aplicarlas en su actividad diaria.  El cambio ha sido lento y laborioso.  Si bien tradicionalmente bastaba con que una empresa intuitivamente incorporase modelos de funcionar que consideraba más o menos éticos con su entorno social y medioambiental, ahora esa intuición ha sido sustituida por elaborados grupos de normas, guías y métodos perfectamente sistematizados.   Las normas, guías y métodos poco a poco van entendiéndose, asimilándose e integrándose en el día a día de las empresas vascas.

 “Si una empresa vasca, conocedora ya de la ISO 9000 por ejemplo, tuviese la opción de utilizar este mismo protocolo para gestionar los recursos humanos mixtos de su empresa (personal inmigrante y autóctono), lo usaría”, comenta el gerente del Colegio de Álava.  “En primer lugar, la empresa vería en ello una manera de aumentar el rendimiento de toda la inversión ya realizada en aprender e incorporar la norma.  En segundo lugar, esta cuarta acreditación, sumada a las de calidad, medioambiente y seguridad, le colocaría sin coste adicional a nivel de las empresas europeas mejor vistas por la sociedad y cumplidoras de las recomendaciones de la Comisión en materia de igualdad de oportunidades, políticas de no exclusión o medidas anti-discriminación.  En tercer lugar, la aplicación de la propia norma le proveería de los métodos necesarios para garantizar que la incorporación de los trabajadores y trabajadoras inmigrantes en su empresa fuera eficaz, pacífica y productiva”.

 Norma adaptada, gestión adaptada: Nueva tarea para la política vasca

 De ello se deriva, concluye Enrique García, “la necesidad de que profesionales, instituciones y entidades de reconocida competencia técnica abran un nuevo campo de trabajo centrado en ampliar las ya conocidas Normas para la Gestión Ética y Socialmente Responsable de la Calidad, el Medioambiente y la Seguridad Laboral a la gestión de la diversidad cultural”.  Esta ampliación es probablemente la opción más idónea, ya que inventar una nueva norma para gestionar la inmigración en la empresa sería visto negativamente por gran parte del empresariado, que “optaría por seguir como hasta ahora sin reglamentar su gestión de los recursos humanos extranjeros, en vez de sumergirse en un nuevo laberinto de protocolos, procedimientos y técnicas a estudiar”.

 Esta propuesta de elaboración de una “Norma para la Gestión Ética y Socialmente Responsable de la Diversidad Cultural” puede ser la solución que el empresariado vasco está demandando cada vez más, al ver que necesita mano de obra extranjera y ver, sin embargo, que desconoce cómo dirigir al personal inmigrante y autóctono de forma correcta para que no se den conflictos ni bajadas productivas en el espacio laboral.  

 La propuesta la firma aquí el que, además de ser director del COIAA, es secretario general de “Ingenieros para la Cooperación/ Lankidetzarako Ingeniariak”, ONGD vinculada a los Colegios de Ingenieros Industriales de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa.  Esta ONG nació en 1995 con el objetivo de colaborar en acciones de tipo social que promoviesen el desarrollo de zonas desfavorecidas del mundo.  Pero estas zonas no sólo están en Nicaragua, en Camerún, en India.  Los colectivos desfavorecidos no sólo existen en Perú, Angola o El Salvador.  También residen en empresas vascas en que mujeres y hombres inmigrantes son marginados y ninguneados por su origen, religión, raza o nacionalidad.  Enrique García Ruiz de Galarreta no cierra los ojos ante esta realidad.  Muy al contrario, los abre.  Y al abrirlos vemos los ojos de una persona extraordinaria que nos recuerda que detrás toda empresa socialmente responsable hay una mujer o un hombre individualmente responsable con el mundo: con el mundo de allí y con el mundo de aquí que, en definitiva, son un mismo mundo.

 
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